Primer colegio surgido junto al nacimiento de Chile independiente.
Camilo Henríquez, sumándose a las voces de otros patriotas publicó en 1811 en las páginas de la Aurora de Chile; primer periódico de la República, el “Plan de organización del Instituto Nacional de Chile”.
Resumió en trascendentales palabras el postulado de su misión:
“El gran fin del Instituto Nacional, es dar a la patria ciudadanos que la defiendan, la dirijan, la hagan florecer y le den honor”.
La creación del Instituto Nacional, producto de la fusión del Convictorio Carolino de San Luis, Seminario Conciliar y la Universidad de San Felipe; las únicas instituciones educativas durante la Colonia en Chile, constituía una medida revolucionaria. La instauración de un establecimiento Laico, nacido para formar las nuevas mentalidades en un país libre, era una de las instancias decisivas del Chile naciente. El Instituto Nacional constituía el resumen educativo y cultural de la República incipiente, especie de compendio educativo de una concepción orgánica y funcional de la enseñanza primaria hasta la universitaria.
El año de 1813, siendo Don José Miguel Carrera presidente de la junta gubernativa, se dio curso al decreto del 27 de julio que creaba el Instituto Nacional de Chile. Firmaron este documento Don Francisco Antonio Pérez, José Miguel Infante, Agustín Eyzaguirre, Camilo Henríquez, Juan Egaña, Francisco Ruiz Tagle, Joaquín de Echeverría y Mariano Egaña como secretario.
Al amanecer del día 10 de agosto de 1813, es inaugurado el Instituto Nacional, en el edificio de la Universidad de San Felipe, lugar que hoy ocupa el teatro Municipal.
Las clases se iniciaron en el “Colegio de San Miguel” de los Jesuitas, en la calle Compañía, donde hoy se ubica el ex Congreso Nacional, funcionando en este sitio hasta 1850.
El primer Rector fue el Prebístero Don José Francisco Echaurren, partidario de la emancipación chilena, durante los años 1813-1814.
Entre los primeros alumnos del Instituto se destacaron, Diego Portales, Manuel Bulnes y José Joaquín Pérez.
En 1814 después del desastre de Rancagua, muere la Patria Vieja, en diciembre de ese año el Gobernador español Mariano Osorio, procede a clausurar el colegio, dicta el decreto que empieza diciendo “Suprímase el Instituto Nacional, inventado por el gobierno intruso…”.
Consolidada la independencia chilena, se reabre el Instituto Nacional el 20 de julio de 1819, en ceremonia presidida por el Director Supremo Don Bernardo O’higgins Riquelme, tras una misa de acción de gracias en la Catedral, el Senado hace un llamado a los padres para que envíen sus hijos al colegio “que vuelve a establecerse mejorado”.
El nuevo Rector fue el Prebístero José Manuel Verdugo, además rector de la Universidad de San Felipe, durante los años 1819-1823. Debió enfrentar dos problemas. Uno fue los serios problemas financieros y el otro la no devolución por parte de la Biblioteca Nacional de un gran numero de libros que pertenecían al colegio.
Con respecto a la moral decía el rector “aquí no hay ni ha habido un naipe, una pendencia, un robo, no hay borracheras y por esto se desconoce el azote y el cepo”.
Durante el cuarto rectorado de Don Carlos Ambrosio Dossier, durante los años 1826-1827, algunas familias muy devotas retiraron sus hijos por considerar al rector un “hereje”, ya que fue el primer rector seglar del Instituto.
El rector estableció una norma que decía “al término de cinco minutos del comienzo de la hora de clases sin que el catedrático se hubiere hecho presente, se le reemplazará por un sustituto con cargo a la renta del profesor titular”.
Durante el quinto rectorado de Don Juan Francisco Meneses durante los años 1827-1835, se estableció una férrea disciplina y de permanente observación del alumno.
Así como Don Bernardo O’Higgins estableció como un deber de gobernante honrar con su presencia la ceremonia anual de entrega de diplomas, el presidente Francisco Antonio Pinto estableció que todos los días se eligiese a un alumno del Instituto para que le acompañase a la mesa.
El séptimo rectorado perteneció a Don Manuel Montt que tenía 26 años al asumir, durante los años 1835-1840, ejercía la docencia en la cátedra de Derecho Romano, en el Instituto Nacional en esa época se cursaban estudios superiores para ejercer las profesiones de Medico, Abogado y Agrimensor (Ingeniero). Notable impulso se dio a la enseñanza de la Geografía.
En 1842 se formó en el Instituto la “Sociedad Literaria” génesis del primer movimiento intelectual chileno, destacaron en esta José Victorino Lastarria, Francisco Bilbao, Eusebio Lillo.
Los nuevos requerimientos de una sociedad cada vez más compleja llevan a la creación de la Universidad de Chile en el año 1842, en base a los cursos especializados que se impartían en el Instituto Nacional.
El año 1850, durante el décimo rectorado, de Don Francisco de Borja, en los años 1845-1852, el Instituto Nacional se trasladó a su actual ubicación de San Diego y Arturo Prat, por esos años llamadas calles de San diego Viejo y San Diego Nuevo.
El vigésimo primer rector fue Don Juan Nepomuceno Espejo, durante los años 1886-1926, en su época comienza a aplicarse el sistema Concéntrico de enseñanza.
En 1902, la sección internos se separa, creándose el Internado Nacional, llamado después Barros Arana.
El grupo Scout “Alcibíades Vicencio” fue fundado el 21 de mayo de 1909, Chile ha sido el segundo país en el mundo en que se inició el scoutismo, el primero en América, y ese honor es del Instituto.
En 1913 se celebra el centenario, se canta por primera vez el Himno del Colegio, creación del alumno Eduardo Moore Montero, en colaboración con el profesor Parraguez y el alumno Pascual Baijes Alloerdú.
Don Ulises Vergara Osses, vigésimo tercer Rector, durante los años 1928-1954, reunió a un grupo de apoderados y crearon la “Asociación de Padres y Apoderados”, que funcionó con un directorio provisional. Este comité convocó a una reunión general a fin de elegir el directorio definitivo, la que se efectuó el 2 de agosto de 1950, ocasión que se acordó oficializar a este comité como el primer Centro de Padres y Apoderados del Instituto Nacional; nacía el Cepain.
En 1936 aparece el primer Boletín del Instituto Nacional, dirigido por Don Ernesto Boero Lillo.
Se formó el Centro de Ex-alumnos del Instituto, sus dirigentes obtienen la concesión del terreno del Tabo y logran levantar el refugio.
En 1940, nace el Alcin Academia de letras castellanas del Instituto Nacional, obra de Don Ernesto Boero Lillo, bibliotecario.
Durante el vigésimo cuarto rectorado, 1954-1964, de Don Antonio Oyarzún Lorca, en el año 1963, se demolió el edificio antiguo y comenzó la construcción del actual y moderno colegio, proyecto del arquitecto Don José Llambías.
En 1961 se crea la insignia del Instituto Nacional, durante más de un siglo los alumnos no llevaban distintivo alguno, esta fue ideada por el artista y profesor institutano Don Carlos Spech.
En 1986, bajo el vigésimo séptimo rectorado, 1975-1986, de Don Luis Molina Palacios, el Instituto es incorporado a la Ilustre Municipalidad de Santiago, el Rector Molina, renuncia frente a esta medida, la cual era resistida por la mayoría de la comunidad institutana.
En abril de 1983 se crea el Preuniversitario del Instituto Nacional, financiado por el Centro de Padres y Apoderados del establecimiento.
El vigésimo octavo rectorado de 1986 a 1990, rompe una larga tradición al asumir como Rector una mujer, la Señora Olga Vivanco Parada.
En 1988 se conmemoran con gran entusiasmo los 175 años del Instituto Nacional y ese mismo año se inaugura el Campo Deportivo.
El 20 de julio de 1990, se crea Afin, organización que agrupa a todos los funcionarios del Instituto.
Vigésimo noveno rectorado correspondió a Don Sergio Riquelme Pinna, durante los años 1990-2003, al asumir se notó el nuevo aire que soplaba en el país, de mayor libertad y participación, que permite abrir espacios de creatividad.
Trigésimo rectorado, 2004 a la fecha le corresponde a Don Omar Letelier Ramírez, institutano de larga trayectoria, sobre sus hombros recae, de cara al bicentenario proyectar al Instituto en un Chile moderno que apuesta al desarrollo, en un mundo tecnificado y globalizado.
RECTORES DEL INSTITUTO NACIONAL
- Prebistero José Francisco Echaurren (1813-1814)
- Prebistero José Manuel Verdugo (1819-1823).
- Prebistero Manuel Frutos Rodríguez (1823-1826).
- Carlos Ambrosio Lozier (1826).
- Prebistero Juan Francisco Meneses (1827-1829).
- Prebistero Blas Reyes (1829-1835).
- Manuel Montt (1835-1840).
- Prebistero Francisco Puente (1840-1842).
- Antonio Varas (1842-1845).
- Francisco de Borja Solar (1845-1852).
- Prebistero Manuel Orrego (1852-1853).
- Antonio Ramírez (1853-1856).
- Santiago Prado (1856-1862).
- Diego Barros Arana (1863-1872).
- Camilo E. Cobo (1872).
- Uldaricio Prado (1872-1875).
- Ignacio Centeno (1875).
- Manuel José Olavarrieta (1875-1879).
- Miguel Antonio Varas (1878-1880).
- Manuel Amunategui (1880-1886).
- Juan N. Espejo Varas (1886-1926).
- Carlos R. Mondaca (1926-1928).
- Ulises Vergara Osses (1928-1954)
- Antonio Oyarzún Lorca (1954-1963)
- Clemente Canales Toro (1964-1969)
- Oscar Montedónico Napoli (1070-1975)
- Luis Molina Palacios (1975-1986)
- Olga Vivanco Parada ( 1986-1990)
- Sergio Riquelme Pinna (1990-2003)
- Omar Letelier Ramírez (2004-2008)
- Jorge Toro Beretta (I) (2008- )
Juan Egaña, Camilo Henríquez, José Miguel Infante, Manuel de Salas, Diego Portales, Manuel Bulnes, Manuel Montt, José Joaquín Pérez, Federico Errazuriz, Domingo Santa María, Federico Errazuriz Echaurren, German Riesco, Pedro Montt, Ramón Barros Luco, Juan Luis Sanfuentes, Pedro Aguirre Cerda, Jorge Alessandri Rodríguez, Cesar Mendoza Duran, Antonio Jara, Eusebio Lillo, Ignacio Carrera Pinto, Diego Barros Arana, Samuel Lillo, Juan Napomuceno Espejo, Ricardo Lagos, se unen tantos más, para brillo de nuestra historia y en el que serán protagonistas los institutanos de hoy, de mañana… y de siempre.